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La jardinería o el cuidado de las plantas es una actividad recreativa que permite trabajar muchos aspectos. Es en sí misma una actividad educativa muy completa que abarca desde el trabajo de la psicomotricidad (gruesa y fina) a la educación en valores. Veamos qué beneficios puede aportar la jardinería en los niños:
1. Educa la paciencia. Al tener que esperar desde que plantamos unas pequeñas semillas hasta que vemos su germinación.
2.Fomenta la responsabilidad, al ser una actividad que requiere el cuidado de un ser vivo.
3. Favorece el aumento de una sana autoestima y permite adquirir mayores niveles de autoconfianza.
5. Produce satisfacción personal con el trabajo que uno ha realizado, al ver cómo nuestras plantas crecen y están bonitas.
5. Trabaja valores tan importantes como la dedicación y la constancia. Ser constante y esforzarse día a día son las claves para lograr nuestros objetivos en cualquier ámbito de nuestra vida, en la jardinería también, ya que sin ellas nuestras plantas mueren.
6. Permite educar la tolerancia a la frustración.
7. Incrementa el vocabulario, al aprender los nombres de las plantas y flores que cultivamos. Nuestro léxico se amplia y con él nuestros conocimientos y nuestro mundo.
8. Permite compartir tiempo en familia en el aire libre y apartar pantallas de televisores o tabletas.
9. Fomenta el respeto por la naturaleza.
10. Desarrolla el interés sobre conceptos más específicos de botánica, especies de plantas, insectos que las polinizan,
11. Potencia el interés por mantener un estilo de vida más saludable, sobre todo si nos animamos a realizar un pequeño huerto urbano.
12. Posibilita tomar conciencia sobre el paso del tiempo.
13. Profundizan sobre las estaciones del año y los momentos más apropiados para cultivar determinadas plantas.
14. Proporciona la asimilación del ciclo de vida de las plantas, mejor si son hortalizas lo que cultivamos.
Fuente: https://www.mamapsicologainfantil.com

